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En este entorno banal que era el mío recibía fragmentos de tiempo en los que lo cotidiano parecía liberado de la gravedad (Robert Doisneau). La cámara es la “prolongación de los ojos” y para sacar fotos hay que “alinear ojos, cabeza y corazón en el mismo eje”. Somos espectadores pasivos en un mundo en perpetuo movimiento. Nuestro único momento de creación es esa fracción de segundo en la que el obturador hace “Clic” (Henry Cartier Bresson). Si tus fotografías no son buenas es porque no te acercaste lo suficiente (Robert Capa). AUTOR Nacido en Cornellà, en la periferia obrera de Barcelona, donde resido y desde donde me planteo la mayoría de proyectos. No vivo de la fotografía, vivo con la fotografía, fiel amante y compañera. Fotógrafo “PASSIONAL” versus “PROFESSIONAL”. Son cuatro letras de diferencia que marcan a fuego el modus operandi y la manera de ver la vida a través del visor. “PROFESSIONAL” me parecía en un principio palabra VIP que abría muchas puertas tanto físicas como creativas. En mi adolescencia fotográfica deseaba ahogarme en toda la iconografía disponible al respecto: emulsiones professionales, laboratorio pro, carnets vips, pass y press, correas con los logos de marca, etc. Un atrezzo que me mantenía más preocupado por el continente que por el contenido. Con la experiencia y serenidad que otorga la evolución lógica, los complejos desaparecen y esta palabra ha ido perdiendo cotización de deseo. Recuerdo en una ocasión en la que pude disfrutar de un corrillo compuesto por Antonio Molinero (Escritor y crítico fotográfico), Miquel Galmes (Director del IDEFC), Robert Doisneau (fotógrafo), y un servidor. La conversación versaba sobre de lo que hablan los fotógrafos cuando se reúnen; frecuentemente salen los temas de cementerios y gastronomía; Doisneau comentaba: “será por las penurias de todo tipo que casi siempre hemos sufrido los fotógrafos”. Me siento privilegiado en el ámbito fotográfico no necesitando vivir de la fotografía impuesta por terceros. No tener que amortizar inversiones, llenar el estómago, pagar hipoteca, etc. con recursos provenientes de haluros o píxeles me permite acometer proyectos como me venga en gana; tanto en la elección del tema, perspectiva de enfoque y tiempo dedicado a su desarrollo. Como AMATEUR no sufres directrices impuestas ni rutinas que irremediablemente salvo honrosos casos marcan las leyes de mercado o las necesidades primarias del ser humano. Vivo mi condición de AMATEUR con la mayor de las dignidades, en libertad total. Aunque he realizado numerosas colaboraciones para particulares e instituciones, considero que la fotografía a igual que el resto de disciplinas como herramienta de creación y comunicación tiene poco o nada que ver con conseguir pingües beneficios económicos ni con ingresos en las formóleas vitrinas de la fama y el éxito. Se enfoca mucho mejor desde la soledad anónima que desde los altares de las vanidades. Lo trascendente debe ser la obra, no la persona que la suscribe. Fotógrafo AMATEUR, reza mi epitafio de presentación. Posteriormente a la formación académica ordinaria en el ámbito del diseño técnico recibí formación fotográfica y artística en centros como la Escola Municipal d´Art de Cornellà, donde asistí al principio como alumno y posteriormente ingresé como profesor, cinco años en el Institut de Estudis Fotografics de Catalunya, y diversos seminarios más especializados, además de la formación autodidacta realizada en investigación y conocimiento de la obra de clásicos y tendencias contemporáneas multidisciplinarias. Me gano el sustento trabajando como proyectista en el Centro Técnico de I+D de SEAT (fabricante de automóviles en España), un desdoblamiento profesional que tambien estimula la creatividad, en este caso, aplicada a la industria del automóvil. Mis inquietudes fotográficas giran en torno a profundizar en la fotografía, no sólo como testigo y documento en un tiempo y un espacio, también como instrumento de construcción de realidades. El instante “banal” cobra su importancia al lado del instante “decisivo”. Imágenes documentales e imágenes creativas comparten casi siempre un trasfondo en el que el protagonista es la temporalidad. Momentos banales o decisivos, obras efímeras del hombre, comportamientos y costumbres sociales, crónicas gráficas de la “gauche divine” anónima, corriente y moliente son “objets trouvèes” que a modo de trapero voy recogiendo y metiendo en el saco. Mi salario: saciar esas otras necesidades más etéreas del ser humano proponiendo estímulos para la reflexión y reacción del espectador. Quizás, todo sea predicar en el desierto, quien sabe. Carpe Diem. Ignacio López 2006